I
Estas noches de domingo me recuerdan el tiempo que he vivido aquí, con un pie en mis memorias y otro en el futuro. Más que un lugar para descansar durante el viaje, estas mesas se han vuelto mi casa y mi cama, y su café aromático, el sustento de estos casi seis años en los que he vivido poco menos que en un limbo, en un espacio cómodo y confortable que yo mismo levanté con mis manos y mis palabras.
II
Una foto en un cajón. Ya no veo allí lo que fui, sino lo que he dejado de ser. Y esa sutil diferencia carga con todo el significado del mundo entero.
III
Una fogata en mi mente se levanta hasta el cielo. Su alimento fue el mío, pero son solo ahora desechos que no llegué a reciclar a tiempo. La única forma de purificar este templo que me pertenece es – imagino – ofrecer todo al poder renovador del fuego de mi signo y de mi Astro protector, y reconstruirme como un Fénix de entre sus cenizas.
IV
Una escena ante mis ojos: un chico y una chica conversando animadamente ante una cerveza, inconscientes ante las vicisitudes que traerá el día de mañana. Dentro de mí, pienso que he visto esa escena muchas veces durante los últimos años, pero ya no recuerdo la última vez que fui parte de la misma. Parece que esto de crecer trae su propia carga de renuncias bajo el brazo.
V
En el fondo, las luces de un semáforo cambian entre rojo y verde, dando pase o deteniendo en el camino a los transeúntes que aún se desplazan por las calles a estas horas. Viéndome aquí parado, no puedo dejar de pensar en qué momento me volví daltónico a mi semáforo personal, o si fui yo mismo quien encendió una luz ámbar y me estacioné a un lado de esta autopista.
VI
El motor ruge nuevamente mientras regreso a mi hogar. Su rumor no es solo un producto mecánico de la tecnología, sino un recuerdo y una sugerencia. Yo tengo las llaves, ¿verdad?
25.04.2010
Etiquetas: otoño, reflexiones
1 viajeros burbujean junto a mí:
Lo cierto es que todos tenemos las llaves, pero no siempre encontramos el mejor momento de usarlas, o dejamos que nos entretengan otras cosas, que también son buenas, pero no son lo que teníamos pensado o trazado en un primer momento... son "cosas". A veces uno toma una decisión y con eso toma otro camino momentáneo y las cosas no siempre salen como se quería, pero creo que eso es lo bueno del camino... ahí está, sólo hace falta que nos encontremos de regreso en él
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Y vamos armando un mapa de navegación global...
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